divendres, 9 de juliol de 2010

La casa de los espíritus



Ahir a la nit em vaig gitar a les dues de la matinada veient The house of the Spirits, dirigida per Bille August i basada en la novel·la d'Isabel Allende.
No puc dir quan va ser la darrera vegada que em vaig gitar tan excitada pel visionat d'una pel·lícula que és ab-so-lu-ta-ment perfecta, no podria qualificar-la millor.
Malgrat tot, no vaig a dedicar a aquesta entrada ni a la seua increïble fotografia, ni guió, ni actors, ni direcció, ni fotografia, ni banda sonora, etc. ja hi haurà temps per fer posts i posts al respecte.
Aquesta entrada està dedicada a una seqüència protagonitzada per Glenn Close en la que Férula, germana d'Esteban (Jeremy Irons) i personatge al qual encarna la genial actriu, acudeix a confessar-se a causa dels seus pàlpits sexuals i en la que descriu les seues visites nocturnes a la cambra dels nuvis per escoltar els seus gemecs de delit.
La descripció de les escenes que contempla i les sensacions que en ella desperta, el sentiment de pecat amb l'excitació que provoquen les seues sortides per la nit i el marc en el que es desenvolupa la penitència tan fosc i gairebé amb un únic focus de llum emanat de la pell de Férula, tan perfecte com un Rembrandt o una pintura negra de Goya, fan d'aquesta seqüència una petita obra mestra per veure i reveure.
Baix del vídeo us deixe el diàleg extret del llibre.


Si voleu llegir el diàleg que es desenvolupa dalt i el fragment del llibre podeu picar baix.

DIÀLEG

-Ave María Purísima.
-Sin pecado concebida.
-Te escucho, hija.
-Padre, no sé cómo comenzar. Creo que lo que hice es pecado...
-¿De la carne, hija?
-¡Ay! La carne está seca, padre, pero el espíritu no. Me atormenta el demonio.
-La misericordia de Dios es infinita.
-Usted no conoce los pensamientos que pueden haber en la mente de una mujer sola, padre, una virgen que no ha conocido varón, y no por falta de oportunidades, sino porque Dios le mandó a mi madre una larga enfermedad y tuve que cuidarla.
-Ese sacrificio está registrado en el Cielo, hija mía.
-¿Aunque haya pecado de pensamiento, padre?
-Bueno, depende del pensamiento...
-En la noche no puedo dormir, me sofoco. Para calmarme me levanto y camino por el jardín, vago por la casa, voy al cuarto de mi cuñada, pego el oído a la puerta, a veces entro de puntillas para verla cuando duerme, parece un ángel, tengo la tentación de meterme en su cama para sentir la tibieza de su piel y su aliento.
-Reza, hija. La oración ayuda.
-Espere, no se lo he dicho todo. Me avergüenzo.
-No debes avergonzarte de mí, porque no soy más que un instrumento de Dios.
-Cuando mi hermano viene del campo es mucho peor, padre. De nada me sirve la oración, no puedo dormir, transpiro, tiemblo, por último me levanto y cruzo toda la casa a oscuras, deslizándome por los pasillos con mucho cuidado para que no cruja el piso. Los oigo a través de la puerta de su dormitorio y una vez pude verlos, porque se había quedado la puerta entreabierta. No le puedo contar lo que vi, padre, pero debe ser un pecado terrible. No es culpa de Clara, ella es inocente como un niño. Es mi hermano el que la induce. Él se condenará con seguridad.
-Sólo Dios puede juzgar y condenar, hija mía. ¿Qué hacían? Era una narradora virtuosa.
-Podía percibir desde la puerta entreabierta la calidad de los estremecimientos, la abundancia de los jugos, las palabras murmuradas al oído, los olores más secretos, un prodigio, en verdad.


FRAGMENT
Por primera vez desde que podía recordar, Férula se sentía feliz. Estaba más cerca de Clara de lo que nunca estuvo de nadie, ni siquiera de su madre. Una persona menos original que Clara, habría terminado por molestarse con los mimos excesivos y la constante preocupación de su cuñada, o habría sucumbido a su carácter dominante y meticuloso. Pero Clara vivía en otro mundo. Férula detestaba el momento en que su hermano regresaba del campo y su presencia llenaba toda la casa, rompiendo la
armonía que se establecía en su ausencia. Con él en la casa, ella debía ponerse a la sombra y ser más prudente en la forma de dirigirse a los sirvientes, tanto como en las atenciones que prodigaba a Clara. Cada noche, en el momento en que los esposos se retiraban a sus habitaciones, se sentía invadida por un odio desconocido, que no podía explicar y que llenaba su alma de funestos sentimientos. Para distraerse retomaba el vicio de rezar el rosario en los conventillos y de confesarse con el padre Antonio.
-Ave María Purísima.
-Sin pecado concebida.
-Te escucho, hija.
-Padre, no sé cómo comenzar. Creo que lo que hice es pecado...
-¿De la carne, hija?
-¡Ay! La carne está seca, padre, pero el espíritu no. Me atormenta el demonio.
-La misericordia de Dios es infinita.
-Usted no conoce los pensamientos que pueden haber en la mente de una mujer sola, padre, una virgen que no ha conocido varón, y no por falta de oportunidades, sino porque Dios le mandó a mi madre una larga enfermedad y tuve que cuidarla.
-Ese sacrificio está registrado en el Cielo, hija mía.
-¿Aunque haya pecado de pensamiento, padre?
-Bueno, depende del pensamiento...
-En la noche no puedo dormir, me sofoco. Para calmarme me levanto y camino por el jardín, vago por la casa, voy al cuarto de mi cuñada, pego el oído a la puerta, a veces entro de puntillas para verla cuando duerme, parece un ángel, tengo la tentación de meterme en su cama para sentir la tibieza de su piel y su aliento.
-Reza, hija. La oración ayuda.
-Espere, no se lo he dicho todo. Me avergüenzo.
-No debes avergonzarte de mí, porque no soy más que un instrumento de Dios.
-Cuando mi hermano viene del campo es mucho peor, padre. De nada me sirve la oración, no puedo dormir, transpiro, tiemblo, por último me levanto y cruzo toda la casa a oscuras, deslizándome por los pasillos con mucho cuidado para que no cruja el piso. Los oigo a través de la puerta de su dormitorio y una vez pude verlos, porque se había quedado la puerta entreabierta. No le puedo contar lo que vi, padre, pero debe ser un pecado terrible. No es culpa de Clara, ella es inocente como un niño. Es mi hermano el que la induce. Él se condenará con seguridad.
-Sólo Dios puede juzgar y condenar, hija mía. ¿Qué hacían?
Y entonces Férula podía tardar media hora en dar los detalles. Era una narradora virtuosa, sabía colocar la pausa, medir la entonación, explicar sin gestos, pintando un cuadro tan vívido, que el oyente parecía estarlo viviendo, era increíble cómo podía percibir desde la puerta entreabierta la calidad de los estremecimientos, la abundancia de los jugos, las palabras murmuradas al oído, los olores más secretos, un prodigio, en verdad. Desahogada de aquellos tumultuosos estados de ánimo, regresaba a la casa con su máscara de ídolo, impasible y severa, y vamos, dando órdenes, contando los cubiertos, disponiendo la comida, echando llave, exigiendo póngame esto aquí, se lo ponían, cambien las flores de los jarrones, las cambiaban, laven los vidrios, hagan callar a esos pájaros del diablo, que la bullaranga no deja dormir a la señora Clara y con tanto cacareo se le va a espantar la criatura y capaz que nazca alelada. Nada escapaba a sus ojos vigilantes y estaba siempre en actividad, en contraste con Clara,
que todo lo encontraba muy bonito y le daba lo mismo comer trufas rellenas o sopa de sobras, dormir en colchón de plumas o sentada en una silla, bañarse en aguas perfumadas o no bañarse. A medida que avanzaba su estado de gravidez, parecía irse despegando irremisiblemente de la realidad y volcándose hacia el interior de sí misma, en un diálogo secreto y constante con la criatura.

4 comentaris:

  1. Un peliculón, recorde be esta escena, per cert crec que el seu germà acaba tiran-la de casa a causa de les excesives atencions cap a la seva dona, estes atencions suspitoses al senyoret li desagradaben molt, però ens fa creure que li donden asco quant el que li donen es cels, per lo menys eixa es la impresió que va donar a mi.

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  2. Adrián: Recordes perfectament! No estàs equivocat! La vaig veure i em vaig quedar glaçada! Fantàstica, com a poc! La història, impressionant! Em vaig enamorar dels seus personatges!

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  3. la novela es molt bona, a mi em va impresionar molt el final, el colp d'estat dels generals i les tortures als pressos polítics. De tots es sabut el que va pasar a Chile, em vist molts documentals però a la pel.licula està tan ben narrada la historia que es fa mes real que en un documental, te introdueix dins dels fets. El quedes de pedra quant veus com el senyoret conspira al costat dels militars i com els matiexos militars li tornen el favor segrestant i torturant als seus. Es una història que no el deixa indeferent.

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  4. Adrián: Peque de no haver llegit el llibre :S! Pendentíssim el tinc ;D! Però és cert: impossible que et deixe indiferent! La empatia amb els personatges implica una identificació amb la història que ajuda no sols a comprendre-la, sinó a sentir-la, com tu dius ;D!

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